La compañía de innovación, creatividad y tecnología ganó en la categoría Innovation in Connecting People en el South by Southwest (SXSW), el encuentro estadounidense más importante en ese rubro, donde también compitieron Microsoft, Airbnb y Google.

¿Vieron ese erizo en la piel que nos viene cuando un jugador de la Selección está por meter un gol? ¿Vieron esa enorme alegría y grito que nos llega cuando finalmente la pelota entra en el arco?

 

Eso mismo, así, con erizo y euforia, es lo que siento cada vez que me entero que un emprendedor uruguayo arrasó con los pronósticos, pasó por encima a gigantes y ganó un premio de codicia mundial. 

 

“Ayer hicimos historia!” tuiteó Juan Ciapessoni, fundador de The Electric Factory, el 14 de marzo. Y así era: por primera vez, emprendedores de Latinoamérica habían sido nominados y habían ganado un premio en el festival South by Southwest, uno de los mayores eventos de innovación de Estados Unidos. Además, tuvieron el tupé de arrebatarles el premio a compañías de la talla de Microsoft, Google y Airbnb.

 

Los emprendedores como Juan y su socio Avedis Boudakian, tienen ese don maravilloso de soñar en grande y luego transformar su sueño en algo real y tangible. Sacuden la modorra del mercado, atraen a los talentos que las corporaciones tradicionales a veces no comprenden, generan empleo, desafían las estructuras y le regalan al país grandes innovaciones.

 

Es muy difícil pensar en una nación que se desarrolle económica y socialmente sin que crezcan sus emprendedores. Para ellos, el camino es arduo y muchas veces solitario. Que no tiren la toalla depende en gran medida de que exista un ecosistema que los apoye.

 

Afortunadamente, hoy en Uruguay hay consenso en esta materia. Contamos con una red de agencias públicas y fundaciones que impulsan emprendimientos desde su creación y los ayudan a transformarse en casos de éxito. Yo me embanderé con esta causa hace ya 10 años, cuando por primera vez pisé Endeavor. Los invito a sumarse a ustedes también donando tiempo, consejo y, por qué no, invirtiendo capital

 

Fuente: Búsqueda