Comenzó la primera etapa de capacitación en programación, testing de software e inglés técnico a 1.000 jóvenes, en el marco del proyecto Jóvenes a Programar.

Comenzó la primera etapa del proyecto Jóvenes a Programar, anunciado por el presidente Tabaré Vázquez en el Consejo de Ministros abierto en La Coronilla en setiembre de 2016, con la capacitación de 1.000 jóvenes.

 

El pasado viernes se firmó un acuerdo entre el Plan Ceibal e Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP) para financiar 790.000 dólares de la capacitación dirigida a jóvenes de entre 17 y 26 años con ciclo básico aprobado.

 

El proyecto apunta a ampliar las posibilidades de inserción laboral en un rubro con alta demanda de recursos humanos capacitados, señaló el director del INEFOP, Eduardo Pereyra.

 

Pereyra recordó que la demanda fue planteada por la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) que llevó al surgimiento de Jóvenes a Programar.

 

Jóvenes a Programar

Desde INEFOP y Plan Ceibail señalaron que el programa capacitará a los jóvenes en tres lenguajes de programación demandados por la industria (.Net, Genexus o WebUI) y testing, y se les enseñará inglés técnico y habilidades transversales.

 

Y remarcaron que los jóvenes no requieren experiencia previa para participar.

 

El curso es gratuito y tiene una duración de nueve meses con una carga horaria de seis horas semanales, y abarca todo el país en grupos de entre 20 y 25 participantes.

 

La gerenta general del Plan Ceibal, Fiorella Haim, destacó que Jóvenes Programar permite, en principio, a 1.000 jóvenes tener  “una capacitación básica para que puedan acercarse a lo que es la programación y que el rubro no sea visto como algo inaccesible y piensen que no pueden trabajar en ese sector”.

 

Haim señaló que los participantes pueden estar trabajando o estudiando, y que el curso “les permite tener una primera aproximación para despues insertarse en el terreno laboral o seguir profundizando en esas áreas”.

 

Sobre los contenidos dijo que están acordados con las empresas, que son las que terminarán contratando a los jóvenes, aunque explicó que no existe un acuerdo concreto con las empresas para eso. “No es automático”, dijo “pero las empresas están participando de todo el proceso, del diseño de los cursos, hay docentes que son de las empresas, y ellos están muy interesados en esto. Están invirtiendo horas de su gente porque es algo que visualizan necesario”, explicó.

 

Finalmente sobre los criterios de selección para los primeros 1.000 jóvenes señaló que se basaron primero en los requisitos básicos de edad y ciclo básico aprobado, y luego se les realizó un test y a partir de los resultados se hizo la selección.

 

Fuente: La República