Tres speakers destacados y mucho networking en una nueva edición del evento.

La lluvia parecía nunca aminorar e igual de intenso fue el networking. En su décimo año, el domingo 14 Punta Tech Meet Up hizo honor a su objetivo de reunir a emprendedores, ejecutivos y empresarios vinculados al mundo tecnológico local y regional.

 

El sonido de la lluvia y del constante murmullo de aquellos a quienes el tiempo de networking parecía no alcanzarles le dieron la banda sonora al evento que reunió a cientas de personas –en su mayoría hombres, lo que se hacía notorio hasta en la fila de los baños– en una carpa instalada en la Fundación Atchugarry.

 

"Esto parece un mundo aparte" comentaba una asistente al percibir la cantidad de personas que nucleaba ese espacio alejado del ruido característico de una noche de enero en Punta del Este.

 

La fórmula

 

El plato fuerte fue la conferencia de Aharon Aharon, CEO de Israel Innovation, equivalente a la Agencia Nacional de Investigación e Innovación del país reconocido como una Startup Nation. Su charla empezó justamente explicando a qué debe ese éxito e imagen de vanguardia que es su marca país. El ejército, la academia, la cantidad de emprendimientos, inversiones de los privados, empresas en crecimiento, compañías multinacionales y gobierno son los siete puntos que, según Aharon, conforman la fórmula del éxito del ecosistema de innovación israelí, un país de 8 millones de habitantes que es polo tecnológico mundial junto a Silicon Valley. 

 

El tamaño no fue excusa para Israel. Fue por eso que Aharon invitó a Uruguay a aprovechar la ventaja de ser un país pequeño. Entre otros consejos, estuvo el de enfocarse en el paso de emprendimiento a empresa, en la educación y el rol del gobierno. "¿Por qué el sector público israelí invierte en el sector privado? Porque por cada dólar invertido obtiene entre US$ 5 y US$ 8 de contribución económica", dijo Aharon.

 

El principal de la equivalente a la ANII en Israel también proporcionó algunas cifras acerca del impacto de la alta tecnología –Hi-Tech– en la economía de Israel. El sector representa el 8,3% de los empleos, 12% del PIB empresarial y 50% de las exportaciones industriales.

 

Entre los tres principales speakers estuvo el uruguayo radicado en EEUU y CEO de Algorithmia, Diego Oppenheimer, que fue entrevistado por uno de los fundadores de Punta Tech Meet Up, Pablo Brenner. La startup de Oppenheimer fue noticia hace unos meses tras haber recibido la primera inversión pública de un fondo creado por Google para empresas de Inteligencia Artificial.

 

 

Para el uruguayo, que antes de emprender trabajó seis años en Microsoft, el nivel de las compañías locales es "altísimo": "Trabajar con empresas americanas es diferente a trabajar con empresas de cualquier otro país", apuntó, y señaló que los uruguayos tienen la ventaja de entender más que los demás países la forma de trabajar con estas compañías.

 

Al pedirle que brinde consejos para los emprendedores presentes, Oppenheimer dijo que lo más importante a tener claro es que las ideas "las puede tener todo el mundo", que lo más importante es la ejecución y que no hay como el momento en que un cliente repite una compra.

 

Disfrutar de lo impredecible

 

La primera de las conferencias del evento organizado por la productora Lucero, estuvo a cargo del responsable de Servicios Financieros y Tecnológicos de Deloitte, Zachary Aron, quien habló sobre cuatro tendencias en tecnología que impactan en la sociedad: inclusión, autodeterminación, colaboración y exploración. La primera consiste en en resolver problemas que vayan más allá de lo individual, como el acceso a la conexión y electricidad de todas las personas. La segunda, en ir más allá de las necesidades inmediatas; la tercera, en alcanzar nuevos niveles de colaboración con otros para impulsar mayores resultados y la cuarta, disfrutar de lo impredecible. "Lo que pensamos que va a pasar, probablemente no pase como queremos", dijo Aron, quien incentivó a innovar teniendo en cuenta lo impredecible. "La tecnología con todos sus avances no tendrá control ni influencia sobre la creatividad y experiencia humana", apuntó.

 

 

 

 

Fuente: El Observador