El Ministerio de Relaciones Exteriores tendrá una oficina diplomática en el epicentro de Silicon Valley para facilitar la llegada de compatriotas al polo de innovación tecnológica.

"Hoy, Silicon Valley es el motor tecnológico del mundo. Y si tenemos en cuenta que el 65% de las exportaciones de software de Uruguay se dirige a Estados Unidos, debíamos estar acá. Es el lugar más icónico en la materia”, dijo Ignacio González sobre la principal razón de la reapertura de un consulado uruguayo en la bahía de San Francisco para el que fue designado cónsul general.

 

Esta oficina diplomática que se instalará en breve en la ciudad de San Francisco atenderá las necesidades de cualquier compatriota instalado en los nueve condados del área de la bahía –Alameda, Contra Costa, Marin, Napa, San Francisco, San Mateo, Santa Clara, Solano y Sonoma– con especial énfasis en los emprendedores tecnológicos que llegan a Silicon Valley, la región que abarca a las mayores corporaciones de tecnología y miles de startups.

 

Uruguay contaba con un consulado en San Francisco pero fue cerrado en 1985. El nuevo se sumará a los ya instalados en Nueva York, Miami, Chicago y Los Ángeles.

 

¿Cuáles son los objetivos?

Ignacio González fue designado como cónsul en San Francisco por los próximos cinco años. “La principal línea de trabajo es bastante clara: abrir puertas a los empresarios uruguayos”, dijo en una charla que mantuvo con estudiantes y egresados de la Escuela de Posgrados de la Universidad ORT en el marco de un viaje académico en conjunto con Spring Network, una red latinoamericana de escuelas de negocios innovadoras que incluye a la Universidad de San Andrés (Argentina), la Universidad del Desarrollo (Chile), ESPAE Graduate School of Management (Ecuador) y ESAN Business School (Perú).

 

La presencia permanente que brinda tener un consulado en la zona permitirá, a juicio de González, facilitar el recorrido para los estudiantes y emprendedores que llegan a Silicon Valley. En este sentido, una de las primeras tareas de la oficina –además de los trámites consulares que hoy deben realizarse en Los Ángeles– será la ejecución de “un mapeo de los uruguayos que trabajan en la región a los efectos de abrirles las puertas a otros”. Esto responde a uno de los aspectos fundamentales de la supervivencia en la zona: la generación de una red de contactos personales y profesionales. El objetivo es conocer dónde están los uruguayos para que estos puedan ser los primeros en darle una mano a un compatriota.

 

“Muchas veces la gente piensa que por tomarse el avión y llegar ya estás del otro lado y no es así. A partir de la experiencia, queremos preparar un ‘soft landing’ (aterrizaje suave) para emprendedores uruguayos y allanarles el camino con el cambio cultural como, por ejemplo, qué decir en una presentación con inversores o cómo vestirse para las reuniones”, comentó González.

 

Por otra parte, el consulado en San Francisco hará seguimiento de todas las visitas y misiones comerciales que realice Uruguay XXI como agencia responsable de la promoción de exportaciones e inversiones.

 

“Uno de nuestros objetivos es que asocien Uruguay con tecnología y que sepan que es un país serio, estable y confiable que hace las cosas bien. Somos el país que más exporta software per cápita de Sudamérica y tenemos gran potencialidad en esta materia”, señaló el cónsul general.

 

Otra línea de trabajo del flamante consulado será la educación. Se buscará fomentar el intercambio de docentes y estudiantes entre universidades uruguayas y las instaladas en Silicon Valley como Stanford, Berkeley, San Francisco, Draper University (enfocada en negocios) y Santa Clara, entre otras.

 

Fuente: El País